CRITICA

  

 

 

 

 

Pintura hiperrealista de la más alta calidad. Mirar sus cuadros es una verdadera delicia por su finísimo dibujo, por su policromía meridional y mediterránea, y por su delicado cariz poético.

Pintor de calles angostas, medievales, casas de puertas claveteadas y diminutas ventanas, como para proteger al máximo la intimidad de sus moradores, y flores de maceta y de parterre, que dan al tema alegría y frescor.

Nos encontramos ante un pintor destinado a pasar a la historia del arte".

                                         Mascaró Pasaríus

 
     
 

"La pintura, con mayúsculas, de este artista turolense, a veces nos conmueve y a veces nos transporta a ese gusto clasicista y neo-romántico.

Pedro J.Ibañez es un artista plástico muy notable, y su capacidad de trabajo excepcional en todos los sentidos. Bodegones, retratos y paisajes arquitectónicos, nos llevan a apreciar el óleo de calidad y las evocaciones de su tierra natal de Aragón. No en vano recibe, en el tratamiento del color sobre todo, los influjos del también aragonés D. Francisco de Goya, y sus composiciones alegran el alma y denotan y connotan gratitud y entusiasmo, alegría y romántica entrega a los temas rurales y castizos, y al gusto exquisito de colores y formas, adornando siempre la línea con una técnica depurada, experimentada y plena de sensatez y elevación a esferas poéticas del Aragón secular y celoso de bravura".

Damián Manzanares Peco

  

 

 

 
     
 

 

 

 

P.J. Ibañez, el "gran pintor rural por excelencia", como le llamara Mario Ramos, conoce y sabe tratar como pocos esa singular gama cromática propia de las tierras turolenses del llano y de la montaña, Sierra de Albarracín, pueblos de entraña centenaria y castigados por la emigración y el abandono, pueblos de calles y plazas silentes recoletas, batidos por ese cierzo viril que templa caracteres y empeños; pueblos con arquitectura tradicional, con tejas, balcones y faroles, capaces de servir de motivo a un artista inspirado y enamorado de ese siempre difícil paisaje aragonés.

Una galeria analógica de todo un mundo en trance de desaparecer para simpre y que el artista ha captado con toda su propiedad y en su propio ambiente".

 V.J. Amiguet

 
   
   
 

 "Sus bodegones poseen ese realismo que en cada momento gusta ver por su gran atractivo. Están bien trabajados, con una pincelada fina y segura. Sus paisajes están llenos de una sencillez innata y dotadas del encanto que siente por lo real y natural. Es un artista que en cada pincelada se ve profesionalidad y que en ningún momento intenta mentir en su pintura".

J.L.Marchante

 

 

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